Prevención contra Rayos Los rayos son la descarga a tierra de energía eléctrica. Buscando una vía hacia la tierra, tanto tu casa, los árboles de su jardín, e incluso usted mismo pueden convertirse en el camino elegido por el rayo.
Datos para tener en cuenta
De acuerdo a informaciones estadísticas, cerca de 5.000 tormentas se forman permanentemente en todo el mundo, con el consiguiente peligro para bienes y personas. La intensidad media mundial de la descarga de un rayo se estima en 20.000 amperios, pero se llegan a contabilizar rayos de hasta 200.000 amperios.
Los efectos de un rayo pueden ser ocasionados por un impacto directo o por causas indirectas.
Mientras que un impacto directo puede tener consecuencias catastróficas para estructuras, personas o animales, los daños por causas indirectas suelen ser más numerosos con cuantiosas pérdidas económicas.
Causas indirectas son la caída de rayos en inmediaciones o sobre tendidos aéreos o inducciones en estos conductores.
¿Qué hace un sistema de protección contra rayos? Un sistema de protección contra rayos cumple con dos objetivos: Proporciona un camino directo para la descarga a tierra del rayo. Evita la destrucción, el daño, las lesiones o la muerte en su paso por ese camino.
Un sistema de proteccción contra rayos no atrae a los rayos ni puede evitar el impacto; sino que proporciona un camino seguro para la descarga a tierra de la corriente eléctrica y evita que otro objeto sea la vía de descarga.
¿Quién puede instalar un sistema de protección contra rayos? Únicamente una persona calificada debe ser quien instale un sistema de protección contra rayos.
El tiempo de un pararrayos es importante porque el rayo es repentino, vertiginoso y fulminante.
Por eso, un buen pararrayos tiene que demostrar que es extremadamente rápido, y estar dotado de tecnología segura y precisa, que le haga reaccionar a la velocidad del rayo, ganando tiempo al tiempo, anticipándose en millonésimas de segundo y controlando la descarga.
Recordá que podés solicitar asesoramiento al Cuerpo de bomberos de tu barrio o municipio.
No te olvides de tener siempre a tu alcance los teléfonos de los servicios públicos de emergencias.